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WEBCAMS Y PRIVACIDAD

. Ciudad - Ciencia y tecnología

Hoy en día es común el uso de la webcam para realizar video llamadas, hacer fotos, grabar videos, y hasta para chatear con nuestros contactos
Pocos saben que siempre que estemos transmitiendo nuestras imágenes por internet pueden ser muchos quienes las vean y no solamente a quienes estén dirigidas.

Así como uno puede ver videos a través de una dirección ip por internet, también lo puede hacer a través del número de mac de una computadora.

El intercambio de videos íntimos entre personas, e incluso parejas, es cada vez más común, y se expone a ser captado y grabado por individuos de dudosa reputación.
En internet nada es privado.

En la actualidad el hacking abunda por doquier, y sus técnicas y  tácticas son cada vez más sofisticadas.

Tanto que ya no es viable la seguridad con el solo hecho de apagar nuestra cámara, sino que también debemos desconectarla, y en el caso de las portátiles cubrirlas mientras no las utilicemos.
Ya que un malware instalado en nuestro dispositivo puede hacer uso de ella, hasta el punto de desactivar el led de encendido para que no sospechemos nada.
Además, se pueden programar grabaciones off line para que sean transmitidas al momento de conectarse a la red.


MEDIDAS A TOMAR?

Como primera medida un buen antivirus, anti espías, de pago en lo posible, pues los que andan circulando por la red y a los cuales se los hackea para que funcionen de manera gratuita son en realidad virus camuflados que se instalan de incógnito en nuestro sistema.
Y como siguiente medida: Desconectar la cámara, y si fuera el caso de tablets, portátiles o teléfonos, cubrirla con algo.
El hecho de estar compartiendo un video online no es garantía para nadie que otro no lo vea o grabe. Pero se podría adoptar la opción de enviar el archivo de manera comprimida (winrar, winzip) protegido con contraseña.
De esta manera tendríamos “casi” la seguridad de que la va abrir y ver solo quien tenga  la clave para hacerlo.
Así, y todo, ninguna medida de seguridad es suficiente cuando la delincuencia va siempre un paso delante que quienes tratan de combatirla.

Por A.Jose Maria Pintos